Códigos secretos detrás de zapatos colgados en cables de luz

El ‘Shoefiti’ ya es una tendencia mundial y Bogotá no se escapa de esta práctica que alerta a las autoridades.

Si alguna vez se ha preguntado cuando camina por la calle qué significado tienen los zapatos colgados en cables de la luz esto le puede interesar. El ‘Shoefiti’, como ha sido denominada esta práctica, es una tendencia mundial. Es un juego de palabras del vocablo inglés “shoe” y grafiti, que se ha ido expandiendo en grandes ciudades del mundo con el propósito de generar un lenguaje entre comunidades, en la mayoría de casos conflictivas.

Esta tendencia comenzó a imponerse en barrios populares de Estados Unidos en donde imperaban pandillas con el fin de comunicarse a través de códigos secretos. Con los zapatos colgados en los cables en plenas vías se pretendía, no solo marcar un territorio, sino también informar de la venta de drogas y del dominio que ejercen ciertos grupos al margen de la ley.

En Bogotá la policía se mantiene alerta a esta especie de avisos de bandas callejeras que se quieren hacer sentir a través de códigos, que hasta ahora se están descifrando. En varios puntos de la capital, sobre todo en inmediaciones a los parques, se ven con mayor frecuencia zapatos colgados en los cables de la luz y esto ha llamado la atención de las autoridades.

El tema ha tomado tanto impulso que este viernes se realizará un debate de control político para tratar la situación. El concejal Miguel Uribe Turbayreconoció que esta práctica actualmente es utilizada en Colombia, según la Policía y personas de la comunidad, para indicar la venta o consumo de drogas. “En algunos casos los zapatos son elementos utilizados por los delincuentes para instalar cámaras de video y alertar sobre la presencia de autoridades en el lugar”.

El cabildante denunciará que los zapatos colgados en cables invaden un importante número de parques en Bogotá, sobre todo en zonas vulnerables, en donde presuntas pandillas advierten que en ese sector se puede conseguir fácilmente sustancias psicoactivas.

Bogotá cuenta con 5.064 parques de los cuales el 97% corresponde a parques vecinales cuyo mantenimiento está a cargo de las alcaldías locales, que según Uribe Turbay, “no cuentan ni con la capacidad institucional ni los recursos suficientes para asumir la responsabilidad, el mantenimiento y la seguridad”.

El cabildante manifestó su preocupación por el abandono en el que se encuentran los parques vecinales, los cuales están siendo afectados por la presencia de drogas, basuras y falta de iluminación. Según cifras entregadas por la Policía Metropolitana, con corte a agosto de 2015, se han presentado 51 homicidios en parques de las localidades de Ciudad Bolívar, Kennedy, Bosa y Santafé.

“Según la muestra analizada, en el 68% de los parques visitados se presenta consumo de drogas y alcohol, el 59% de los parques no están limpios y el 54% presenta un mobiliario en regular o mal estado. Todas estas condiciones generan espacios propicios para la delincuencia y el aumento de la inseguridad”, agregó Uribe Turbay.

Las autoridades investigan qué hay detrás de los zapatos colgados en los cables y con testimonios de la comunidad tratan de descifrar el lenguaje secreto de esta tendencia. En Bogotá el ‘Shoefiti’ se practica desde hace varios años, aunque no siempre con la finalidad de delinquir, como sucedía en 2008 en el barrio Quiroga, en donde repentinamente aparecían zapatillas deportivas colgantes, no para avisar de venta de droga, sino como un divertimento entre quienes jugaban fútbol. El capitán del equipo que perdía debía quitarse sus zapatos y colgarlos, a manera de ritual.

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