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  • 02Jun,15

    Palizas a ladrones podrían tener consecuencias legales

    Expertos consideran que pueden generar más violencia y deben ser rechazadas e investigadas

    Los casos en que alguien roba, los testigos lo atrapan y en segundos comienzan las agresiones físicas para someter al presunto delincuente se han convertido en una escena es cada vez más común en Bogotá, o al menos cada vez más divulgada en las redes sociales.

    En los últimos días han sido al menos tres los episodios ‘viralizados’ en internet en los que se ve cómo un grupo de ciudadanos intenta linchar a hombres que aparentemente habían robado a otras personas.

    Dos son las raíces que alimentan este comportamiento, en los que los ciudadanos se toman la justicia por mano propia. En primer lugar, el cansancio generalizado por los continuos robos que se registran a diario y que, pese a acciones de las autoridades, siguen aumentando. Solo en el primer trimestre de este año, según el Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana (CEACSC), hubo 7.679 casos.

    Esto conduce a lo segundo: cada vez más los ciudadanos se organizan en redes sociales y crean grupos y comunidades, para exhibir fotos de los ladrones o acosadores en diferentes partes de la ciudad. Instan a la gente a protegerse, pero a la vez los mensajes están cargados de agresiones y amenazas. En esos espacios se elogia a los que atrapen ladrones y los agredan.Aplauden al agresor del agresor.

    Es el síntoma, según expertos y concejales, de la desconfianza que tienen los ciudadanos en las autoridades, de la falta de efectividad de la justicia y penitenciaria (que devuelve reincidentes a las calles) y del retroceso de la cultura ciudadana.

    Una conducta que genera más violencia

    Expertos en el tema precisan que esta conducta de algunos ciudadanos pone en riesgo el orden público y aumenta la violencia: solo en el 2014, un total de 113 personas murió cuando intentaban salvaguardar sus pertinencias o proteger a alguien de ser asaltado.

    Hay una dualidad: aunque quienes perpetran estos hechos saben que así solo generan más violencia, siguen convencidos de que es la mejor manera de reprenderlos, en vista de que muchos delincuentes son liberados y reinciden.

    Aunque no es la primera vez que sucede y además queda registrado en video, no hay cifras oficiales sobre el número de casos. Las autoridades han intervenido en varias oportunidades para evitar que a los indignados se les vaya la mano.

    Si bien hay quienes reprueban la violencia para detener a los bandidos, EL TIEMPO comprobó a través de su cuenta en Twitter sobre temas de la ciudad, @BogotaET, que muchos celebran este tipo de violencia e incluso la promueven. “No estoy de acuerdo con esos actos, pero nos cansamos de ver cómo los delincuentes, por robar, nos apuñalan. Es hora de tomar justicia”, escribió @Johucast.

    Comentarios como este evidencian la desconfianza que muchos sienten especialmente hacia la efectividad de la justicia y, además, que se está multiplicando. “No lo apruebo pero desafortunadamente la justicia de este país es una grosería”, insistió @cayitap75.

    Para el analista Jairo Libreros, estos hechos no se deben justificar y son “gravísimos”. “Es una crisis de seguridad por el descontento popular con la justicia (…) más que escarnio público es un acto de venganza ante la impotencia y la frustración por la inoperancia del sistema de justicia”.

    El experto Hugo Acero agregó que es una conducta ilegal: “Debe ser rechazada por las autoridades nacionales y distritales, e investigada por la Policía y la Fiscalía. Si no, se acepta tácitamente esta práctica, igual que con el paramilitarismo, que nació como respuesta de los ciudadanos a la desprotección del Estado que los dejó a merced de la guerrilla. Se convirtieron en otro grupo criminal”.

    Aunque se oyen, son pocas las voces de personas que llaman en vano a la cordura, para que la situación no se salga de proporción o tenga consecuencias irreversibles.

    Así, pareciera que buena parte de la ciudadanía aprueba el escarnio público e incluso considera que golpear les permite proteger a su ciudad y aleccionar a los bandidos. Especialmente cuando los delincuentes salen a las calles armados, con cuchillos y revólveres, dispuestos a usarlos sin importar a quién van a robar.

    Lo que dicen los concejales

    María Victoria Vargas (Partido Liberal)

    Se debe considerar hacer una reforma al sistema judicial, porque la Policía hace esfuerzos para capturar a los delincuentes, pero al otro día están sueltos. La ciudadanía ve eso y no confían y tampoco hay respuesta, esto lleva a pensar estas situaciones, pero hay que impedir que los ciudadanos hagan justicia con este tipo de actos, y debe haber respuestas al problema de la inseguridad.

    Olga Victoria Rubio Cortés (MIRA)

    No hay confianza conjunta en las instituciones, no hay percepción de seguridad, no hay apoyo, ni justicia. Cuando esta no actúa rápido en la toma de decisiones, por ejemplo cuando los delincuentes son capturados y salen a las 10 horas, los ciudadanos sienten que nadie los protege y no hay justicia. Entonces toman venganza y acciones de su propia mano, lo que se convierte en una situación peligrosa que se sale de las manos, ya no es el delincuente sino un colectivo delinquiendo.

    Juan Carlos Flórez (Movimiento ASI)

    Llevo varios años insistiendo en que estas situaciones hay que prevenirlas, ya estábamos advertidos con los resultados de la encuesta de cultura ciudadana que muestran que tomar la justicia por mano propia es una situación que venía creciendo. Hay un antídoto que es la cultura ciudadana y la cultura de civismo, volver a poner la cultura ciudadana en práctica. Claramente el mal actuar de la justicia no justifica este tipo de acciones en que los ciudadanos tomen la justicia por mano propia. Hay que hacer un llamado urgente al Gobierno y al Congreso para reformar la justicia en Colombia que está favoreciendo a la justicia por mano propia.

    Lucía Bastidas (Alianza Verde)

    Es peligrosa la situación que estamos viviendo, porque es una práctica paramilitar el hecho de tomarse la justicia por las propias manos. Los ladrones saben que los llevan a estación, y allá pueden sobornar a los policías para que los suelten rápido o cuando los judicializan no pasa nada. La gente no denuncia porque no cree en la justicia y piensa que no va a pasar nada, y se vuelve un círculo vicioso. Por ejemplo, tengo información de que hay comerciantes de tiendas que se quieren organizar para enfrentar a los bandidos debido a las medidas gubernamentales inexistentes. Es entendible que la ciudadanía esté cansada de la inseguridad, pero por eso no podemos matar a alguien.

    Algunas reacciones en redes

    @nandomoreno8 : No se aprueba, pero el pueblo colombiano está cansado de que la autoridad haga poco o nada.

    @camilodoes: “Obvio que lo apruebo, ya la inseguridad no tiene límites”.

    @vril1939: ¿Aprobar que la gente se defienda de sus agresores? ¿Hay que aprobar que una persona al ser violentada se defienda? ¡No faltaba más!

    @alexander24r: Ahora la justicia es para quien se defiende y no para el agresor. Tomarse la justicia por cuenta propia no es bueno, pero no quedan más alternativas, ante una justicia corrupta.

    BOGOTÁ
    @BogotaET