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  • 10Jun,16

    Minsalud fijará unilateralmente precio de medicina para la leucemia

    Declarar la molécula Imatinib para tratar el cáncer como un asunto de interés público, con fines de fijación de precio, fue la salida que el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, encontró más razonable luego de que fracasó la negociación con el laboratorio suizo Novartis.

    Este jueves, durante el foro farmacéutico de la Andi, en Cartagena, el Ministro de Salud anunció que habían terminado definitivamente y sin éxito semanas de negociaciones con el laboratorio dueño de Glivec, medicamento para la leucemia.

    En consecuencia, Gaviria decidió declarar la molécula Imatinib un asunto de interés público, con fines de fijación de precio, lo que significa que en los próximos días se emitirá un acto administrativo para que la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos y Dispositivos defina de manera unilateral el monto del fármaco, simulando condiciones de competencia.

    Hace un par de meses, un comité técnico le recomendó al Ministerio de Salud declarar al Imatinib de interés público, para emitir una licencia obligatoria, con la cual el laboratorio perdería la exclusividad para producir este medicamento, no sin antes intentar una negociación sobre el precio.

    Por eso, Gaviria le propuso a Novartis que aceptara vender su medicamento contra el cáncer al sistema de salud por un valor no superior a los 140 pesos por miligramo. Sin embargo, la farmacéutica suiza no aceptó esta propuesta con el argumento de que el monto ya había sido regulado.

    Tras dos semanas de reuniones fallidas, Gaviria decidió que el asunto de interés público no sea con fines de licencia obligatoria, como se esperaba, sino de fijación de precio: “Obedece a una razón pragmática. De esta manera, vamos a lograr una disminución del precio de forma inmediata, porque la licencia obligatoria solamente haría que ocurriera después de más tiempo”.

    María Cristina Álvarez, presidenta de Novartis para la región andina, consideró que una declaratoria de interés público sin fundamentos es una amenaza a la innovación.

    Hemos dicho de manera sistemática que una declaratoria de interés público es una herramienta legítima, pero solo debe ser usada en casos excepcionales, y este caso no se califica porque nunca ha existido desabastecimiento; tampoco hay monopolio (existen más de cuatro opciones genéricas del producto) y todos los colombianos tienen acceso al fármaco porque está en el plan de beneficios”, agregó Álvarez.

    Según la vocera del laboratorio, la declaratoria con fines de precio se hace sobre la base de que el producto tiene una patente “y esto –asegura– toca todos los principios de propiedad intelectual en todos los sectores del país”.

    Gustavo Morales, presidente de Afidro, considera que es importante que no se desconozca una patente vigente, porque violentar el régimen de propiedad intelectual sin justificación le hace un gran daño al derecho de los pacientes que pueden beneficiarse de los progresos médicos.

    “Hemos sostenido siempre que aquí no cabe una licencia obligatoria que forma parte de la figura de la declaratoria de interés público. Para la fijación de precios existen otra política y otros instrumentos. No vemos ninguna razón para hacer un tratamiento individualizado respecto del precio contra un laboratorio específico. Esta amenaza genera incertidumbre a todos los laboratorios”, advirtió Morales.

    Francisco Rossi, José Julián López y Germán Holguín, representantes de las tres organizaciones de la sociedad civil que solicitan la declaración de interés público para el Imatinib, celebraron la decisión.

    “Se trata de un acto de dignidad y soberanía tanto del Ministro como de su equipo, que han dado muestras de una solidez y una capacidad técnica que merecen nuestro reconocimiento y el del país entero”, dijeron en un comunicado.

    Esta molécula, patentada en Estados Unidos en 1993, es considerada la primera terapia dirigida para el tratamiento del cáncer.

    En 2003, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) negó la patente, pero luego, en 2012, el Consejo de Estado ordenó que se concediera. De inmediato, los productos genéricos para este tipo de cáncer salieron del mercado.

    Eltiempo.com