Colombia tiene una de las más importantes fuentes de empleo y recursos en la minería, tanto legal como artesanal, pero su efecto sobre el medio ambiente podría poner en riesgo la supervivencia de sus habitantes. Esta es la conclusión a la que llegó uno de los estudios más extensos sobre minería realizados hasta la fecha, que determinó un riesgo crítico si no se toman medidas para controlarlo.

El informe, realizado por la Universidad Externado en su aniversario 130 y que será entregado este lunes por el rector Juan Carlos Henao al presidente Juan Manuel Santos (ver recuadro), presenta una situación compleja para el país, en el que la situación ambiental está debilitada por el afán de la explotación minera.

Esto se ve al analizar las áreas tituladas y autorizadas para explotación de oro, carbón, petróleo, coltán y otros minerales: casi el 40% del territorio nacional, y el 70% de la región andina, ha sido autorizado para realizar explotaciones mineras, a pesar de las restricciones en áreas de páramo establecidas por el Plan de Desarrollo y ratificadas este martes por la Corte Constitucional.

Los riesgos fueron ejemplificados con la explotación artesanal de oro, que ha provocado fuerte contaminación a las fuentes hídricas en el país. La investigación destaca que Colombia es el país en el que se presenta la mayor contaminación con mercurio en América, con 180 toneladas anuales

Esta contaminación sería responsable de graves casos de enfermedades y la muerte de por lo menos 37 niños en el Chocó, según una tutela que aceptó la Corte Constitucional el pasado 3 de febrero y que pidió analizar la carga contaminante en el río Atrato.

Los investigadores del Externado hacen un llamado a que no se perciba la biodiversidad y la situación minera como “un obstáculo al desarrollo” o “un lujo” por parte de las autoridades, y a que se reduzca la vulnerabilidad de los ecosistemas ante la expansión de la minería en un proceso de planificación armónico.

Detalles de la investigación